armarios y fulares

Armarios y fulares, de Ruth Ibáñez: una divertida novela gay

El publicista Mike y el profesor Alan llevan cinco años de matrimonio y son muy felices con su vida en California. Sin embargo, el nuevo jefe de Mike puede alterar la situación: es un machista misógino que no parece entender que su empleado es un hombre gay. Y tampoco es que Mike se lo aclare. Por otra parte, Alan comenzará a tener sus propios problemas en el colegio en el que da clase. ¿Cómo saldrán de esta situación? ¿Tendrán pque vover a recluirse en el armario? Este es el argumento de Armarios y fulares (2016), la novela gay de Ruth Ibáñez.

He comenzado el reto de lectura LGBTQ+ por el punto 8, es decir, por un libro autopublicado. Y no me arrepiento: Armarios y fulares es una novela gay española muy divertida que engancha y se lee con facilidad. Hay varios puntos de giro y escenas en las que uno se pregunta cómo saldrán ilesos los protagonistas. Y al terminar, deja un buen sabor de boca.

View this post on Instagram

Mike y Alan llevan cinco años casados. Todo va bien hasta que llega el nuevo jefe de Mike, un machista que cree que su empleado es hetero. Mientras, Alan tiene sus propios problemas en el colegio en el que es profesor. ¿Cómo saldrán del atolladero? He iniciado el #RetodeLecturaLGBTQ por el punto 8 (un libro autopublicado con temática LGBTQ+). 'Armarios y fulares' es una simpática comedia de @ruthib75, ligera y recomendable. Pronto publicaré una entrevista con Ruth en el blog. #RetodeLecturaLGBTQ2019 #RetodeLecturaLGTBQ2019 #Armariosyfulares #RuthIbáñez #libro #comedia #humor #gay #LGBT #LGTB #LGBTQ #LGTBQ #BookstagramEspaña #gayspain #gayespaña #spaingay #vitoria #gasteiz #literaturagay #literaturalgbt

A post shared by José Manuel Blanco (@josemblanco) on

Si necesitas más opiniones sobre Armarios y fulares, puedes leerlas en Goodreads. Pero además, he hablado con Ruth Ibáñez, la autora, para que nos cuente más cosas sobre el nacimiento y el proyecto de la novela.

Ruth Ibáñez, autora de Armarios y fulares

armarios y fularesRuth Ibáñez (Vitoria-Gasteiz, 1975) es profesora de inglés en su ciudad natal. Con 23 años viajó a Estados Unidos, al distrito californiano de King City (donde se ambienta Armarios y fulares), para dar clases. Estuvo allí durante siete años, una experiencia que le sirvió para escribir su primera novela.

En 2018 publicó Profe, una pregunta, un libro con “todas las dudas y dificultades” que ha tenido a lo largo de sus más de 20 años de carrera docente. Y hay más preguntas que respuestas, porque según escribe en su página web, “si algo sabemos los docentes, es que cuanto más tiempo pasas en esta profesión más dudas te surgen y menos claro tienes estar haciendo las cosas bien”.

Entrevista con Ruth Ibáñez

¿Cómo surge la historia de Armarios y fulares?

Viví varios años en California, en la zona donde ocurre la historia, y de vez en cuando me dan ataques de añoranza (aunque nadie que viva allí lo entiende, porque es un área bastante cutre y no tiene nada que ver con Los vigilantes de la playa ni series similares. Lechugas, montañas, más lechugas. Un horror). Decidí situar una historia allí para hacer frente a esa morriña y aproveché mi experiencia como profesora para crear un protagonista con mi misma profesión. Eché mano de algunos personajes reales que conocí allí, me inventé el resto y la historia fue saliendo.

Una novela gay

Eres hetero y straight ally. ¿Por qué decidiste escribir una novela gay, con personajes homosexuales?

Mi respuesta a esto siempre es: “¿Y por qué no?”. Obviamente, la trama de Armarios y fulares no se entendería con una pareja heterosexual, así que en este caso se puede decir que lo pedía la historia. Hay muchas más razones, claro, tanto literarias como sociales.

En lo literario, hace tiempo que cualquier historia que se te ocurra ya ha sido contada hasta la saciedad y lo único que se puede hacer con ella es cambiar el punto de vista o darle la vuelta de una forma u otra, como han hecho con Wicked y El Mago de Oz, por ejemplo. Hemos visto mil veces la típica comedia romántica donde la chica persigue al chico que le gusta y que no le hace caso, para terminar enamorándose de su mejor amigo. ¿Por qué no hacer que se enamore de su mejor amiga? Es la misma historia, pero una parte muy grande de la población se llevaría una sorpresa y el final sería más divertido e inesperado.

Fuera de lo literario está el punto social. El noventa por ciento de las novelas (porcentaje inventado, seguro que me quedo corta) está protagonizado por personajes heterosexuales, y en la rara ocasión que aparece un secundario LGTBQ+, su sexualidad o su género se convierten en el arco de su historia. ¿No pueden ser personajes ‘sin más’? No hace falta que me estés recordando cada dos por tres que es gay, déjalo participar de la aventura, que dirija tropas, que mate a los malos, que… Lo que sea. Pero que no lo maten a él/ella en las primeras diez páginas o minutos de la película, por favor.

Detrás de Armarios y fulares

¿Tuviste referencias (libros, películas…) al escribirlo?

De forma inconsciente supongo que sí, pero no me documenté para escribirlo. Me basé en una creencia muy revolucionaria y que voy a tener que patentar como método infalible para crear personajes: hombres o mujeres, LGBTQ+ o no, con el tono de piel oscuro o claro y los ojos del color que sea, tenemos las mismas necesidades de amor, seguridad en el trabajo o estabilidad emocional que se requiere para llevar una vida plena, no te digo ya una relación. Suelen decir que, al escribir, te preguntes a ti misma: “¿Qué haría yo en esta situación?”. Funciona igual con personajes que no son de tu mismo género u orientación sexual. En el fondo, nos parecemos más de lo que creemos.

Mucha gente me comenta que Alan y Mike, la pareja protagonista, tienen cierto toque a Mitchell y Cam, de Modern Family, lo que me hace mucha gracia porque es una pareja que me encanta pero en la que no pensé en ningún momento a la hora de escribir el libro. Quizás en mi cabeza se parezcan más a la pareja formada por John Stamos y Sean Maher en Wedding Wars, una comedia divertidísima que he visto un par de veces y hace que me desternille cada vez.

Más allá de Armarios y fulares

Sé que estás con una nueva historia LGBTQ+. ¿Qué nos puedes contar de ella?

Puedo contar que está acabada, que es una novela juvenil y que tiene personajes tanto LGBTQ+ como heterosexuales. No es una comedia, aunque sí que tiene sus toques de humor, porque no sé escribir sin reírme un poco, y trata temas que me importan mucho, como las relaciones en la adolescencia, los roles de género, la visibilidad LGBTQ+ y el feminismo. Creo que es muy importante trabajar estos temas con gente joven, y la literatura a menudo ayuda a llevarlos al aula.

Sobre todo en la literatura para la gente más joven, no te digo ya la infantil, es muy difícil encontrar libros que tengan personajes LGBTQ+ sin que su sexualidad sea el hilo conductor de la historia, como te he dicho antes, y es justo cuando más necesitan saber que lo que sienten es normal, que hay más gente como ellos y ellas y que no hay nada malo en ser como son.

De hecho, me estoy volviendo loca buscando historias hasta 12 años donde las familias no sean papá-mamá-nene-nena-gato-perro, porque en la escuela de Primaria e Infantil donde trabajo (y en muchas más) hay familias que no se ven representadas por este modelo. Así que, si sabéis de alguna, ¡recomendádmelas, por favor!

Las recomendaciones de Ruth Ibáñez

¿Recomiendas alguna otra comedia literaria con personajes gays? ¿Y qué otros libros o autores nos recomiendas?

No suelo leer comedia, por curioso que parezca, aunque me gusta mucho la literatura con un poco de humor (y si es británico, mejor). Pero sí hay cada vez más libros que incluyen personajes LGBTQ+ en sus tramas, sobre todo en literatura juvenil (aunque quede mucho, mucho, mucho por hacer). Me gustan en especial los libros de Nando J. López, que además es profesor como yo y cojeamos del mismo pie en muchos temas. La saga de fantasía de La segunda revolución, de Costa Alcalá, también incluye personajes gays entre sus protagonistas. Entre los clásicos, por supuesto, Maurice, que me parece una novela muy valiente para su época (y al autor ni te cuento, porque no la quiso publicar en vida). El retrato de Dorian Gray también da una idea de cómo tuvo que ser la vida de Oscar Wilde antes de que lo condenaran si se sabe leer entre líneas.

¿Quieres decir algo más?

La representación es importante, por más que haya todavía un grupo de gente a la que parezca ofenderle mortalmente que haya personajes gays “solo para cubrir el cupo”. Por suerte, cada vez más gente está exigiendo esta representación en los libros que lee y, como el mercado manda, al final terminará normalizándose (dejadme soñar, ¿vale?). Ojalá llegue el día en el que no se tenga que hacer la pregunta de “¿por qué has ‘metido’ un personaje gay?”, como si el resto apareciera solo, con absoluta normalidad y sin histerias.

Puedes comprar Armarios y fulares en Amazon.

Más comedias románticas

Si quieres conocer más comedias románticas con protagonistas gays o bisexuales, en el blog he hablado de Proyecto Bruno, de Ana González Duque, y Leah a destiempo, de Becky Albertalli.

Si quieres leer más novelas gays como Armarios y fulares o con otros personajes LGBTQ+, únete al Reto de lectura LGBTQ+ o suscríbete a mi blog

Imágenes cedidas por Ruth Ibáñez.

¿Te gustaría compartir este artículo?
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print
Buffer this page
Buffer
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Tumblr
Tumblr

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responsable: José Manuel Blanco

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.